Esto es lo que yo venía buscando cuando descubrí el concepto de «romantasy». Es una historia de amor sana en su mundo de fantasía a carretillas. Encima, un tochardo como está mandado. Esto sí.
Además, está bien escrito.
La prosa, criaturas, es excepcional. Estoy leyendo un libro, no el guion de un anime. La sintaxis me está haciendo cosas en el cerebro que no me haría una peli. Ah, la literatura bien hecha y sus placeres.
Placeres como un vocabulario a la altura. He hurgado en las reseñas de Goodreads y ya había gente quejándose de las «palabras raras». Mirad, hijos, si el vocabulario preciso os oprime, no leáis. Si vierais un solo capítulo de «La bola de cristal» ibais a llorar. Estoy muy cansá de esta tendencia de que la lectura es placer y tiene que haber de todo, pero es que sois como críos que no salen de los macarrones con tomate. Mami, no lo quiero, hay orégano en mi menú infantil. Qué susto, un peplo. Córtame el filete, que no sé usar el cuchillo.
No os gusta leer. Os gustan las historias. Mendrugos. Luego encima está la gente que confunde que algo sea malo con que algo no le guste.
Fin de la queja.
La historia en sí es una de amor que acaba bien. Esto es otra cosa que yo me esperaba de un híbrido de fantástica y romántica: que acabe bien. De toda la vida eso es parte de la novela rosa. Si le quitas la historia de amor, no hay libro. Los elementos fantásticos de fondo están bien pensados, no son solamente estética. Y no te cuenta cuántas acciones te cuesta cada hechizo tampoco.
Lo que no me explico es lo del "dark". Esto es amor sanote entre dos buenas personas que resultan ser nigromantes. No hay moral gris. Igual me estoy perdiendo algo de la etiqueta. Hacen sus cosas macabras con cadáveres y crean juntos. No sé, es todo muy cuqui.
Y qué queréis que os diga, yo cuando me meto en una historia romántica disfruto de su poquitp de previsibiidad. Del padre como obstáculo, del Gastón de turno, de la hermana cómplice y las hermanas chungas, del subtexto cenicientil con su éxtasis de éxito. Te lo compro a pares si además está así de bien escrito. Es el aderezo cuidadísimo lo que le da la magia, con todos los elementos folclóricos terruñiles y las sacadas de chorra como las monjas guerreras. La tragedia, los pasados oscuros, el catálogo cumpleto de movidas sublimes de Burke. Esto es lo que yo vengo a buscar. Este libro era para mí.
Y ya el momento verbena de la tarde tonta y caliente me lo remató todo. Una, que es viejuna, lee muchas cosas en esa chorrirreferencia.
Esto tendrá relectura, probablemente cuando me vuelvan a funcionar las neuronas. Qué viaje. De momento, la lectura del año.
Y el arañusco. Por favor, el arañusco.